Nuestra historia

Barakaldo, este laborioso pueblo fabril de Bizkaia, se ha distinguido siempre por dos cosas: por los Altos Hornos y por sus jugadores de fútbol. Casi puede decirse que unos y otros corrieron parejos en alas de la fama.

En Barakaldo, como corresponde a tal alcurnia futbolística, han existido, desde que este deporte fue tomando aspecto “serio”, muchos clubes. Remontándonos a los tiempos más antiguos y dejando a un lado al Barakaldo, el principal representante de la localidad, recordamos a varios de ellos: Euzkotarrak, Retuerto, Unión de San Vicente, Oriamendi, Desierto, Irrintzi, Burtzeña, Arana, Zaballa, Sporting de Luchana,…

De todos ellos hay uno que desde la época de su fundación hasta el momento actual –con la salvedad, claro, del lapso impuesto por la Guerra Civil– mantuvo gran actividad, ganándose por derecho propio el máximo rango dentro de la Regional Vizcaína, en razón tanto de su antigua fundación como a su excelente palmarés. Este club es la Unión Sport de San Vicente.

Su nacimiento data del año 1923, siendo más concretos, indicaremos la fecha del 1 de febrero como la de su fundación. Antes de federarse la Unión celebró bastantes partidos amistosos, descollando por su importancia los choques sostenidos con el Retuerto, por la rivalidad existente entre los aficionados de este barrio versus los de san Vicente. Uno de ellos ganado por la Unión (2-1) revistió caracteres casi de epopeya. Entonces el fútbol era así… Sin trampa ni cartón, ni siquiera en los partidos amistosos.

Efectuados los trámites reglamentarios, se compuso la primera Junta Directiva de este modo:

  • Presidente: Don José Urkullu
  • Vicepresidente: Don Juan de Palacios
  • Secretario: Don Luis Urkullu
  • Vicesecretario: Don Baldomero Altube
  • Tesorero-Contador: Don Narciso Ecenarro
  • Vocales: Don José Altube, Don Eleuterio Astorkiza, Don Juan Rodríguez y Don Demetrio Hernández

El equipo estaba formado por chavales del barrio, siendo su primitiva alineación la siguiente: Urcelay, Ocina, Linos, Santa Coloma, Gallarreta (capitán),R. Astoreka, F. Larburu, Pichi, Pico, Llanas y Chitona.

Oficialmente, el San Vicente participó por primera vez en los campeonatos regionales como integrante de la “Serie C” en la temporada 1923-24. Su estreno fue afortunado, ya que al final del campeonato, el tercer puesto alcanzado pregonaba que el entusiasmo y el juego de los muchachos no había sido baldío. La puntuación definitiva en el grupo “Márgenes de la Ría” fue ésta:

  • Zugatzarte: 24 puntos
  • Desierto: 20 puntos
  • San Vicente: 18 puntos
  • Asúa: 15 puntos
  • Racing Club: 14 puntos
  • Balmaseda F.B.C.: 13 puntos
  • Oriamendi: 6 puntos
  • Sparta: 2 puntos

Conforme al acuerdo tomado en la Asamblea extraordinaria del 5 de agosto de 1924, la “Serie C” se dividió en dos categorías, titulándose “C” Preferente y “C” Ordinaria. En atención a sus méritos, la Unión Sport fue incluida en la Preferente.

Cuatro temporadas transcurrieron -1924 a 1928- y los baracaldeses, dando señales de su regularidad y auténtica valía, rondaron de cerca el primer puesto, clasificándose terceros o segundos del grupo al que pertenecían.

Y fue en la temporada 1928-29 cuando, al fin, la Unión vio cumplidas sus aspiraciones tras notables luchas en el grupo “Encartaciones” y después de un choque trascendental con el Zalla, donde se ventilaba quién era el “mandón”.

Este partido se jugó el 14 de abril de 1929 en el campo de “Geuk-eguna” –Hecho por nosotros– que, como sus nombre indica, fue construido enteramente por 105 directivos, socios y seguidores de la Unión Sport en la calle El Rosario, quienes se impusieron enormes sacrificios hasta ver realizado su propósito. Precisamente, con ocasión de este partido, se inauguró oficialmente el campo de “Geuk-eguna”, con asistencia del entonces Presidente de la Federación Vizcaína de Fútbol, Don Fernando Gutiérrez Alzaga. Con éste acudió el jugador del Athletic, Unamuno, el cual, al contemplar la magna obra realizada, no pudo por menos que exclamar: “¡Esto es obra de gigantes!” Como decíamos, de este encuentro decisivo dependía el primer puesto del grupo. La expectación fue considerable, hasta el punto de que con los precios de entonces -0,25 y 0,50- se recaudaron 742 pesetas. LaUnión Sport alineó a: Suárez, Ahedor Jacín, F. Larburu, N. Astoreka, J. Abásolo, Uribe, Castaños, Ochoa, Cáchelo y Sarri. El partido respondió plenamente a la expectación que había despertado. Después de varios empates venció la Unión por 5-3 proclamándose campeón del grupo “Encartaciones”. Los cinco goles fueron marcados por el delantero centro Ochoa.

Después de este resultado la clasificación quedó de esta manera: Unión Sport, 17 puntos; Zalla y Euzkotarrak, 13 puntos; Basurto, 10 puntos; Portugalete C.D., 5 puntos y Balmaseda F.B.C, 0 puntos.

Los campeones de grupo, Plentzia, Gernika y Unión Sport, jugaron la promoción de ascenso contra el Padura, Begoña, Racing de Sestao y Zugazarte, que por imperioso mandato de un fallo inesperado había descendido de categoría. Resultado del torneo: Racing de Sestao y Plentzia, 16 puntos; Gernika, 13 puntos; Zugazarte, 12 puntos; Unión Sport, 10 puntos; Padura, 9 puntos y Begoña, 6 puntos.

Un año después, los baracaldeses vuelven a repetir su hazaña, pero esta vez batiendo con holgura a sus adversarios, el más próximo de los cuáles, el Zalla, quedó a una distancia de 7 puntos. El San Vicente se adjudicó todos los puntos disputados. Intervino, acto seguido, en la liguilla de vencedores de grupo para designar el campeón absoluto. Luchó bravamente pero no pudo con el Zugazarte, que estaba en gran forma y fue quien detentó el codiciado título. Cosechó el Zugazarte 10 puntos, por 7 de la Unión Sport, 5 el Gernika y 2 el Begoña.

Finalizado dicho torneo, se celebró la promoción entre los días 6 de abril y 15 de junio, interviniendo con los colistas de la serie superior, Acero y Portugalete, el Zugazarte, La Unión y el Gernika.

Los clubes obtuvieron la siguiente puntuación: Zugazarte, 12 puntos; Gernika, 11; Unión Sport, 9; Portugalete, 7 y Acero 1. Ascendieron los dos primeros a la Segunda Preferente.

En medio de tanto éxitos, un fracaso mayúsculo. La Unión, en el campeonato de 1930-31, fue colista de grupo jugando contra el Portugalete, Leioa, Getxo, Oriamendi, Euzkotarrak y Plentzia. Una transición demasiado brusca. También estuvo francamente bajo al año siguiente, empatando a puntos, en la cola, con el Leioa.

Sin embargo el equipo reaccionó brillantemente más tarde y en el Campeonato de Aficionados consiguió llegar a la final, después de eliminar a contrarios de mucha categoría como el Portugalete, Baskonia, Getxo, etc.

San Mames fue el escenario de la final, a la cual llevó la Unión el equipo siguiente: Jodra, Arias, Fuentes, Bartolo, F. Larburu, Gardoqui, Jandrines, Cáchelo, Barañano, Celis y Frías.

El Erandio entonces jugaba en la Primera Categoría con el Athletic, el Arenas, el Alavés y el Barakaldo. Puede suponerse el lector la diferencia que existía entre él y el modesto San Vicente. Pero los baracaldeses jugaron con loable entusiamo, poniéndolo todo en la lucha, y “sólo” perdieron por 1-2.

Este éxito les animó para futuras campañas, y sin tardar mucho nuevos triunfos vinieron a sumarse a su palmarés. Pronto, en la temporada 1932-33, la Unión se erigió en campeón de grupo como puede apreciarse en la clasificación que va a continuación: Unión Sport, 19 puntos; Leioa, 16; Oriamendi, 15; Santurtzi y Apurtuarte, 11; Irrintzi, 9 y Portugalete, 3.

Los tres vencedores de grupo, Zorrotza, San Vicente y Abanto, sostuvieron una competidísima batalla por el título de campeón absoluto. Se lo llevó el Zorrotza, con 3 puntos; seguido del Abanto, con 4; y de la Unión, con 3.

Después vino la promoción que disputaron los tres citados, el Gernika y el Elexalde. A estos dos les correspondió descender y ocuparon sus lugares en Segunda Preferente. Abanto y Zorrotza. La Unión quedó en puertas.

Ascenso y descenso

Por fin, el premio a tantos afanes y a tan encendido entusiamo. Los baracaldeses, en la temporada 1933-34 sienten la satisfacción de ver cumplido su objetivo anotándose el mejor éxito de su historia. En el grupo “Barakaldo” tuvo la Unión dos enemigos importantes, el Arbuio y el Irrintzi, que hicieron meritoria la consecución del primer puesto. El orden final fue éste: Unión Sport, 11 puntos; Arbuyo, 10; Irrintzi, 8; Oriamendi, 6; y Arana, 5. A renglón seguido se celebró el torneo de vencedores de grupo, participando cuatro equipos. El título de campeón estuvo muy competido, San Vicente y Portugalete empataron a 8 puntos para el primer puesto, y el Iturrigorri sumó 7, quedándose el Lemoa bastante flojo en relación con los otros clubes, con 1 punto.

Como todos los grandes acontecimientos, el partido de desempate, donde habían de ventilar las dudas San Vicente y Portugalete, se llevó a San Mames. Lucha dura, muy disputada, y por último, triunfo de los baracaldeses por 2-1. Eran campeones absolutos de segunda.

Damos a conocer una de sus más frecuentes formaciones: Portero; Santacoloma, Verano; Ibisate, F. Larburu, P. Astoreka; Castaños, Jacin, Bata, Villagrá y Zalbalbide.

Aquel quipo todavía había de conquistar para el palmarés de la Unión Sport de San Vicente, dentro de la temporada nuevos laureles. Nos referimos al ascenso a Primera Categoría, obtenido mediante promoción y en pugna con el Portugalete, el Iturrigorri, y los colistas de la serie superior, Abanto y Padura. La incomparecencia del Abanto y la retirada del Padura, cercenaron la liguilla que concluyó con la victoria del San Vicente, seguido del Portugalete e Iturrigorri.

No pudo gozar la Unión mucho tiempo de su estancia en la categoría regional máxima. Se defendió bien en la temporada 1934-35, clasificándose quinto en seguimiento del Getxo (campeón), Zugatzarte, Sestao y Baskonia.

Más al año siguiente su resistencia se desmoronó, hundiéndose en las profundidades de la clasificación. Véase la puntuación última: Erandio y Zugatzarte, 31 puntos; Padura, 20; Sestao, 19; Zorrotza, 18; Leioa, 15; Baskonia e Irrintzi, 14; Getxo, 10 y San Vicente, 8. Y por ello tuvo que jugar la promoción. El Getxo, de Primera Categoría, era también de la partida como anteúltimo clasificado y Sporting de Luchana y Santurtzi, campeón y subcampeón, respectivamente, de la Segunda, los aspirantes al ascenso.

Desenlace del torneo: Getxo, 10 puntos; Sporting de Lutxana, 7; Unión Sport de San Vicente, 5 y Santutzi, 2.

Repercursión del mismo: El Getxo continuó en Primera y la Unión Sport se vio desbancada por el Sporting de Luchana, descendiendo, por consiguiente a Segunda.

La última temporada antes de la Guerra Civil la jugó la Unión con los siguientes hombre:, según vemos en una de sus habituales alineaciones: Jodrá, Villaroel, Arias, Gandarias, Astoreka, Gardoki, Gumucio, Celis, Frías, Segurola y Kareaga.

Regían entonces al San Vicente, bajo la presidencia de Don Luis Urkullu, los señores Velaz, Ochoa, Barañano, García, Suárez, Molinos, Castaños y Gardoki.

Concluye con esto la historia antigua del notable Club baracaldés.

Renacimiento. Cese de la actividad durante cuatro años.

Una vez acabada la Guerra Civil y gracias al tesón del presidente de la Unión Sport, don Senén Norzagaray, se logró organizar el club para que tomara parte en la primera competición oficial jugada en la temporada 1939-40. La Federación Vizcaína incluyó al San Vicente en la Primera Categoría y éste, frente a enemigos bien calificados, hizo un bonito papel, clasificándose el cuarto: Deusto, 18 puntos; Baskonia, 15; Bilbao, 14; Unión Sport, 13; Arrigorriaga, 12; Zugatzarte, 3y Santurtzi, 4.

Intervino también en el Campeonato de Aficionados, eliminando al Santutzi y a la Cultural (5-3 y 5-1). El Sestao, en los cuartos de final consiguió abatir al San Vicente, aunque éste fue al segundo partido con tres goles de ventaja (3-0 y 1-5).

Merece señalarse los nombres de los jugadores que contribuyeron al renacimiento de la Unión. Fueron los siguientes: Calderón, Marqués, Aparicio, Larburu, Astoreka, Fernández, Miazá, Eguskiza, Martínez, Diez, Angulo, Bayón, Lizarralde, Leza, Petuya y Tori.

Después, en 1940-41, el San Vicente tuvo que intervenir en una torneo de reclasificación, creado con el fin de determinar los clubes que continuarían en la Primera “A” y los que habían de componer la Primera “B”, que serían, como es lógico, los de menor puntuación.

La Unión Sport fue de los que consiguieron permanecer en la Primera “A”, por el tercer puesto alcanzado en la lucha con el Baskonia, Getxo, Deusto, Arrigorriaga, Zugatzarte, Cultural y Santurtzi.

La marcha de varios de sus más destacados elementos situaron al Club baracladés en una posición grave, y al año siguiente quedó colista de la “A”, como puede advertirse en la puntuación:

Indautxu, 26 puntos; Bilbao, 24; Sestao, 21; Iturrigorri, 17; Deusto, 16; Erandio, 13; Baskonia, 12; Getxo, 11; San Vicente, 4 (descalificado el Arrigorriaga).

Tan mal le fueron las cosas a la Unión Sport que renunció a jugar el Campeonato “amateur” y la “Copa de Vizcaya”. Por lo menos nosotros no encontramos la menor referencia del mismo en las citadas competiciones.

Y durante cuatro años cesaron sus actividades, porque la modestia de sus medios económicos, unida al fracaso deportivo, representaba entonces un obstáculo insalvable.

Reapareció el San Vicente en la temporada 1946-47 con estos hombres: Landeira, Sánchez, Lamborena, Aparicio, Astoreka, Elorriaga, Mazón, Antonio, Picó Hernáez y Garritaonaindia.

Participó en el Campeonato Regional de Segunda Categoría sin lograr destacar, pero sin ser tampoco de los peores del grupo. Jugó contra el Amézaga, Portugalete, Siempre Adelante, Larramendi, Somorrostro, San Pedro, Abanto, Portu y San Roque.

En las eliminatorias del “amateur”, celebradas los días 6 y 7 de enero de 1947 el San Vicente cayó ante el Racing de Elorrieta (0-7 y 3-3).

Tomó parte en el “I Trofeo Hierro”, sin conseguir pasar a la fase final, por apropiarse Siempre Adelante y San Pedro de los primeros puestos.

Triunfos en el “Trofeo Hierro”

Para la campaña 1947-48 los hombre de la Unión trabajaron de una forma muy entusiasta hasta reunir un buen grupo de jugadores.

Iniciada la temporada con el Campeonato de Aficionados, el Lemoa, conjunto de Primera Categoría entonces, conoció la potencialidad del San Vicente, a quien le costó (4-4 y 3-2) suprimir de la competición.

Confirmando la excelente impresión inicial, los baracaldeses se batieron bravamente en el Campeonato Vizcaíno, terminando subcampeones de grupo, a dos puntos del Arana.

Y por si esto era poco, en el “II Trofeo Hierro” revalidaron sus notables triunfos, llegando a vencedores de grupo en interesante lucha con el Luchana –que le igualó a puntos- y el Somorrostro, Abanto, San Pedro, Siempre Adelante estaban en baja forma para inquietar el San Vicente.

Entonces vinieron aquellos emocionantes partidos que libró el equipo baracaldés en las eliminatorias. Su primer enemigo, el Atxuri Beti, fue sencillo. Le aplastó por 6-0. El segundo contrario era mucho más difícil: Garellano, que había surgido aquel mismo año, pasaba por favorito a los ojos de todos. Pero se dio la gran sorpresa de que el San Vicente, pleno de entusiamo y codicia, se impusiera al equipo de Infantería, ganándole por 3-1 merecidamente. Se jugó este partido en Las Llanas y la alineación del San Vicente fue: Landeira, Mondragón, Galindo, Aparicio, Tono, Iglesias, Mendíbil, Uribe, Quirino, Panizo y Lekue.

Las semifinales le enfrentaron al Zorrotza. Terminó empate a dos tantos el partido y tuvieron que jugar, por segunda vez, entre semana. El desempate lo iba ganado el San Vicente por 3-1, pero en una reacción brillante, el Zorrotza le igualó. ¡Emoción! Se jugó una prórroga y a los 14 minutos de ella Martín logró un tanto espectacular que supuso la derrota del San Vicente (3-4).

Pese a este borrón postrero, la Unión Sport fue uno de los equipos más distinguidos del popular torneo y su victoria sobre Garellano mereció muchas alabanzas.

En la temporada 1948-49 el San Vicente no admite dudas respecto a su superioridad sobre el resto de los equipos que militan en el grupo “Márgenes”. Se alza campeón netamente destacado: San Vicente, 28 puntos; Siempre Adelante, 22; Racing de Sestao, 21; San Pedro, 20; Arana y Arrigunaga, 17; Abanto, 16; Somorrostro, 14; Oriamendi, 13 y Txorierri, 12.

Seguidamente pasó a jugar el torneo de vencedores de grupo, donde se produjo esta clasifiación: Baskonia, 15 puntos (campeón); Garellano, 12; Luchana, 11; San Vicente, 9; Bea, 8 y Brisas de Plata, 5. El puesto alcanzado le otorgaba el derecho a participar en la promoción a Primera Categoría, que se celebró entre los días 5 al 29 de junio de 1949. Tomaron parte en ella Gernika y Lemoa que trataban de no caer, y Luchana y San Vicente, que pretendían ascender a costa de ellos. El Gernika logró su propósito de mantenerse en Primera, burlando los esfuerzos del San Vicente, que se clasificó a continuación, seguido a su vez por el Luchana y el Lemoa. De forma arrolladora se lanzó al Campeonato “amateur” venciendo al Bea en los dos partidos por 10-0 y 4-0.

El Getxo, campeón de Primera, le cortó el paso y , por más que se esforzó el San Vicente, era el enemigo tan grande que hubo de doblegarse (1-2 y 2-3). Recogemos una de las alineaciones observadas en esta temporada: Penija, Aparicio, Galindo, Uribe, Tono, Panizo, Samuel, Félix “Cherif”, Ortega y “Txiki” (Malo). El papel del San Vicente siguió cotizándose al alza, y en la temporada 1949-50 volvió a ser el equipo de fama en la Regional, clasificándose bien en las competiciones. En su grupo de Segunda Categoría culmina el Campeonato Vizcaíno con la consecución del tercer puesto – entre 13 clubes- a continuación del Acero y Zalla.

Tuvo un fallo en el “amateur” al ser eliminado por el Jolaseta, colista de Segunda (1-3) después de deshacerse del Santa Cruz (3-2).

Pero en la “Copa Vizcaya” el San Vicente se impuso netamente al Burtzeña, San Pedro, Arana y Siempre Adelante, pasando a la ronda final en su ciudad, de campeón de grupo.

Ya no progresó más, vencido por el Deusto (1-3) en la primera eliminatoria. De todas formas, lo hecho era suficiente para elogiarle.

Finalista de la “Copa Vizcaya” 1950-51

En el segundo grupo de la Segunda Categoría, donde figuraba el San Vicente, se produjo la temporada 1950-51 la siguiente clasificación final: Burtzeña, 41 puntos; Santa Bárbara, 40; Zalla, 37; Leioa, 36; San Vicente, 30; La Merced, San Mamés y Larramendi, 19; etc. Su actuación puede considerarse como de recibo. No hizo nada destacable en el Campeonato de Aficionados. Eliminó de entrada al Arráiz (4-2), siendo eliminado seguidamente por el Zalla (0-2). Como broche de la temporada, llega la “Copa de Vizcaya” y en ella vuelve el San Vicente a lucirse. En la primera fase terminó vencedor frente al Burtzeña, Acero, Zorrotza, Luchana y Arana. Después, apoyándose en sus triunfos sobre el Villosa (4-0), Bea (3-1) y Cultural (4-0) se presentó en la final, donde le aguardaban el Juventus con su gran equipo de los últimos tiempos.

La final se celebró en Garellano y los baracaldeses alinearon este conjunto: Luis (Porras), Malo, Roca, Mozas, Uribe, Tono, Juncosa, Oliva, Gallardo, Garate y Gorostiza. El San Vicente jugó mejor que su adversario en la primera parte, gracias a la brega de sus medios, pero éstos acusaron cansancio en la segunda mitad y el Juventus terminó venciendo por 5-0, tanteo injusto que ciertamente no refleja la actuación en el partido de unos y otros.

En la temporada que acababa de terminar, ha tenido el San Vicente el equipo siguiente: Luis, Aurre, Roca, Urrestarazu, Aguirre, Mozas, Soto, Fernando, Jesús, Miguel, Uribe y Cagigas.

Con estos hombres, la Unión Sport marchó siempre de los primeros lugares del Campeonato Vizcaíno, mostrándose como un equipo potente, codicioso y efectivo, conducido por la veteranía de Roca, Uribe, Jesús Miguel y Mozas. De los nuevos Aguirre hizo una campaña formidable y destacaron también Urrestarazu, Aurre, Cagigas y el portero Luis. El traspaso al Portugalete del interior Oliva, puntal del equipo, le privó acaso del ascenso. El San Vicente se clasificó segundo – el Balmaseda fue campeón- igualado a puntos con el Larramendi y el Leioa.

Con este motivo disputó la promoción para ascenso a Primera, jugando contra el Ibarra, que se veía en peligro de descenso, y el Zamudio. El torneo acabó así: Ibarra, 7 puntos; San Vicente, 3 y Zamudio, 2. Por ello puede apreciarse que los baracaldeses no alcanzaron su objetivo.

En la “Copa Vizcaya” El San Vicente obtuvo un éxito más, proclamándose campeón de grupo en la fase previa. Sumó 15 puntos, por 14 Burtzeña y Luchana, 7 Acero y Zorrotza, y 3 el Arana. Su fútbol, exento de filigrana, fuerte y profundo, derrotó al Begoña, subcampeón de Primera Categoría, por 3-1 en el primer partido; pero días más tarde, en Maiona, el San Vicente, a quien perjudicó mucho la retirada de mozas por lesión, fue vencido por 0-5, quedando eliminado de la Copa.

Ya en la temporada 1951-52, el Club contaba con jugadores de la talla de Mendíbil, Tono, Nene, Uribe, Eusebio Ríos, etc. Entre todos ellos consiguieron llevar al San Vicente U.S. a sus más altas cotas en cuanto a seguimiento por parte de la afición.

En la temporada 1961-62 estuvieron a punto de conseguir la “Copa Vizcaya” con su equipo juvenil. La mala fortuna quiso que perdieran la final por dos a cero.

A partir de ese momento las cosas se irían encarrilando y en la temporada 1964-65 el Club conseguiría el ascenso a Tercera División.

En estos momentos tenía en sus filas a jugadores como Iganacio Sáez “Jaburu”, ex jugador del Athletic, Bun, Pascual Rico, etc. Comenzaría entonces la mala racha, hasta que en la temporada 1982-83 vuelven a ascender, esta vez a la Categoría Regional Preferente, de la mano del Sr. D. Tomás Amaro, para un año más tarde descender a Primera Regional.

En la temporada 1985-86 se logra el ascenso a la categoría Preferente gracias al esfuerzo de Sr. Javier Etxebarria.

Y en los años siguientes ha sido una ida y venida por las distintas categorías de la regional vizcaína.